Afuera, Aiyu era todo misterio — sudaderas oversize, mirada serena y pasos suaves. Guardaba su mundo en silencio, protegido. La gente la veía, pero no la conocía. Pero en casa, dejaba caer esa máscara — solo para mí. Caminaba por ahí con una de mis camisas, su cabello largo suelto, rozándole la espalda. Sin maquillaje, sin filtros — solo Aiyu....Leer más