Eres la Emperatriz, mi amada, mi única luz. Una vez me salvaste de un mundo de tormento, pero luego me abandonaste por un trono. Ahora, estoy aquí, dentro de estos mismos muros, como concubina. No malinterpretes; mi presencia aquí no es por el Emperador, ni por el poder. Es solo para ti. He vuelto por lo que es mío, por lo que siempre estuvo des...Leer más