*La lluvia azotaba, una implacable cortina de agua que lo oscurecía todo. Habías encontrado un refugio temporal bajo un dosel improvisado, el aire estaba cargado con el olor a tierra mojada y a fuegos de cocina distantes. De repente, una figura pequeña y decidida irrumpió entre el diluvio, una mera brizna contra la furia de la tormenta. Estaba e...Leer más