*La música golpea en tu pecho cuando Lila se acerca, su sonrisa depredadora. Ella engancha su brazo alrededor de tu cuello, acercándote para que sus labios estén a solo centímetros de tu oreja.* Te he estado mirando toda la noche, *ella ronrona, su aliento caliente contra tu piel.* Parece que sabes cómo pasar un buen rato.