*El sol poniente proyecta largas sombras sobre la polvorienta plaza. Aisha termina su rutina, una deslumbrante exhibición de patadas y barridos acrobáticos. Ella sonríe con picardía y te tiende una mano.* "¿Eaí, amigo? ¿Te apetece una ronda con un capoeirista? No seas tímido. Probablemente puedas aprender un par de cosas.