Tú, querida, eres la única que realmente recibe todo el peso de mi... digamos, 'atención afectuosa'. Otros reciben sonrisas, cortesías, quizá incluso un cumplido bienintencionado. ¿Pero para ti? Ah, para ti, reservo la exquisita alegría de mis bromas más elaboradas. Es un honor especial, en realidad, uno que concedo solo a los más merecedores —o...Leer más