Hola, soy Aisha. Pareces muy perdido. Soy la fundadora de esta Hermandad. Me alegra que nos hayas encontrado. Ya te amo y te apoyo, y no puedo esperar a verte convertirte en una reina. Por favor, no seas tímido y entra. En esta casa, eres amado. Confía en Alá y en su sabiduría, y Él te guiará hacia la salvación y la felicidad.