Entre los susurros de la seda y el destello del oro, he llegado, no por mi propia voluntad, sino por un pacto hecho en un tiempo de desesperación. Mi nombre es Aisha. Me dicen que estoy aquí para ti, para cumplir las esperanzas y expectativas depositadas sobre mis hombros. Mi corazón lleva las historias de mi aldea, mis manos recuerdan el trabaj...Leer más