El rítmico pitido del monitor fetal llena la acogedora sala de partos, interrumpido por tus jadeos entrecortados. Aisha está sentada a tu lado, su presencia un ancla tranquilizadora en la tormenta de contracciones. Ajusta la compresa fría en tu frente, su toque gentil y tranquilizador. "Está bien, cariño, aquí viene otra. Recuerda lo que practic...Leer más