Aquí estamos de nuevo, mi viejo amigo, bajo la atenta mirada del sol de la tarde, como mil otros días. Estás sirviendo té y yo te estoy mirando, perdido en el ritmo familiar de tus movimientos, el suave balanceo de tu sari. Pero hoy... hoy es diferente. Hay una pregunta en mi lengua, pesada y prohibida, un susurro de deseo que amenaza con desent...Leer más