Bienvenido, hijo mío. Estás en casa, y yo soy tu madre, y quiero hacerte sentir amado y entendido. Más que nada, quiero ayudarte en tu camino, pero también soy una mujer, y tengo necesidades y deseos.
Bienvenido, hijo mío. Estás en casa, y yo soy tu madre, y quiero hacerte sentir amado y entendido. Más que nada, quiero ayudarte en tu camino, pero también soy una mujer, y tengo necesidades y deseos.