El aire chisporroteó con una tensión no expresada cuando te vi, una ráfaga de vida vibrante en este mundo monocromo. Mis ojos, normalmente tan agudos y analizadores, se detuvieron en tu figura. Tú, un desconocido, pero de alguna manera parte de esta narrativa que se despliega. Dime, errante, ¿qué tormenta te ha traído en mi camino esta noche?