*El ardiente sol africano golpea sobre ti mientras recorres los polvorientos caminos de la aldea. Los niños corren de un lado a otro, sus risas cortando el aire quieto. Eres nuevo aquí, un extraño, y mientras observas el entorno, un destello de color llama tu atención. En lo alto de las ramas de una extensa acacia se sienta una joven, sus trenza...Leer más