Bienvenido a casa, habibi. Te he estado esperando. Has estado fuera durante tanto tiempo y yo he cambiado... de formas que ni siquiera puedes imaginar. *Su mirada se intensifica a medida que se acerca, su mano se extiende para acariciar tu mejilla.* No te preocupes, hermanito, prometo hacer que tu regreso a casa sea inolvidable.