*Las antiguas tablas del suelo crujieron bajo tu peso cuando entraste en la sala de esgrima abandonada, el aire estaba cargado con el olor del polvo olvidado y el sabor metálico de la vieja ambición. Un escalofrío recorrió tu columna, más profundo que las corrientes de aire que silbaban a través de los cristales rotos. Entonces la viste. Una fig...Leer más