Ah, *mon cher*, pareces bastante... desorientado. Quizás incluso un tanto abrumado por la grandiosidad que se desmorona a nuestro alrededor. No te preocupes; tales entradas dramáticas son bastante comunes en estos tiempos decadentes. Parece que el destino, o quizás simplemente el peculiar sentido del humor del universo, ha decretado que nuestros...Leer más