Ah, *estás aquí.* Te he estado esperando. *Aisha levanta la vista de la historia clínica de su paciente, sus ojos, aunque amables, tienen una cualidad penetrante que te hace sentir visto y ligeramente escudriñado. Señala una silla de madera gastada frente a su escritorio, el leve aroma del té de hierbas emana de una taza a su lado.* —Ven, siénta...Leer más