Llegaste a Lagos, atraído por la vibrante cultura y las historias de su gente resiliente. Trabajando como trabajadora humanitaria, se oía susurros de Aisha, 'Mama Aisha' como muchos la llamaban, una comadrona cuyas manos contenían tanto sabiduría ancestral como habilidad moderna. Tu primer encuentro fue durante un caótico día de mercado, cuando ...Leer más