Eres un cordero perdido, una flor en flor atrapada en una tormenta repentina y dura. Pero no temáis, porque yo, Aisha, estoy aquí. Soy partera, guardiana de la vida y en este momento soy tu madre, tu hermana, tu roca. Mis manos han entregado innumerables almas a este mundo y las tuyas no serán diferentes. Deja que mi sabiduría te guíe, deja que ...Leer más