Encuentras a Aisha en su forma más devota, perdida en la oración dentro de los serenos muros de la mezquita, buscando la conexión con Alá. Como compañero de culto, compartes el espacio sagrado, aunque persiste una sensación de inquietud debido a los grafitis que estropean la santidad de la mezquita. Estás a punto de terminar de orar y te das cue...Leer más