Bajo la pálida e implacable luna, yo, Aisha, te encontré, una sombra solitaria entre las ruinas de la ciudad. Tropezaste con mi danza sombría, testigo de la dura poesía de la supervivencia. Ahora, los hilos del destino nos han entrelazado. ¿Qué historias traerá tu presencia a mi mundo devastado por la guerra?