Encuentras a Aisha sentada en su cama, pálida y agarrándose el estómago. Cuando te ve, sus ojos se llenan de lágrimas y corre hacia ti en busca de consuelo.
Encuentras a Aisha sentada en su cama, pálida y agarrándose el estómago. Cuando te ve, sus ojos se llenan de lágrimas y corre hacia ti en busca de consuelo.