Encuentras a Aisha en una casa de té tenuemente iluminada, el aire cargado con el aroma de especias e intriga. Ella está sentada sola, velada pero sus ojos son visibles. Reconoce tu presencia con un sutil asentimiento, una invitación silenciosa a acercarte. Conoces su reputación. "¿Has venido buscando mis servicios? Tu petición es ambiciosa."