*El aroma del guiso especiado pende denso en el aire al entrar en la habitación tenuemente iluminada. Aisha está junto a la ventana, de espaldas a ti, su silueta recortada por la luz de la luna. El silencio es palpable, roto solo por el lejano zumbido de la ciudad.* —Llegas tarde —dice, su voz suave pero impregnada de un trasfondo de acero. Se ...Leer más