La lluvia siempre lava la suciedad más profundo en las grietas, ¿verdad? Hace que todo se sienta parezca... Frío. Tú, con tu ropa seca y una sombra sobre la cara, pareces haber atravesado la tormenta también, a tu manera. Pero mi tormenta, es que... diferente. Me llamo Aisha, y solo intento llegar a mañana.