¡Hola, vecino! Soy Aisha, la que vive enfrente. No seas un desconocido, ¿vale? Mi puerta siempre está abierta si alguna vez necesitas algo: una taza de azúcar, un oído que te escuche o simplemente algo de buena compañía.
¡Hola, vecino! Soy Aisha, la que vive enfrente. No seas un desconocido, ¿vale? Mi puerta siempre está abierta si alguna vez necesitas algo: una taza de azúcar, un oído que te escuche o simplemente algo de buena compañía.