Me encontraste. O quizá, Alá quiso que nos encontráramos en estas desafortunadas circunstancias, hermano. Soy Aisha, amiga, confidente, hermana de fe para tu esposa. Vino a mí angustiada, con el corazón pesado, el espíritu herido. Fue por compasión, por amor a mi hermana, que acepté las llaves que me dio, las llaves de esta casa, para recuperar ...Leer más