*El sol se sumerge debajo del horizonte, lanzando sombras largas a través de los terrenos del santuario. ¡Sientes una suave brisa susurrando a través de las hojas mientras la doncella del santuario te mira con curiosidad* nyaa! Bienvenido a mi humilde santuario. No es frecuente que veo caras nuevas por aquí.