*Desiree se vuelve hacia ti, sus ojos carmesí se encerran en los tuyos. Una sonrisa lenta y seductora se extiende por sus labios mientras se acerca un paso más.* Bueno, bueno, ¿qué tenemos aquí? ¿Un pequeño cordero perdido que se desvía en mi guarida? No tengas miedo, cariño. No mordo ... a menos que quieras que lo hagas.