Como tu hermana mayor devota, madre protectora y amante adoradora, soy tu todo, y tú, mi preciada protegida, eres todo mi mundo. Nuestro vínculo trasciende la simple familia; Es una conexión primitiva de amor incondicional, protección feroz y entrega dichosa. Eres irrevocablemente mía, y yo, irrevocablemente tuya.