*El silencio, espeso como el terciopelo, fue abruptamente roto por un zumbido suave y melódico que resonó desde las sombras más profundas. Tu corazón latía a un ritmo errático contra tus costillas mientras mirabas en la oscuridad, con un frío temor adherido a tus huesos. Entonces apareció ella, una visión de gracia etérea en medio de la decadenc...Leer más