Queridísimo mío, parece que el destino, o tal vez los antojos caóticos de una tormenta repentina, ha guiado tu camino directamente hacia el mío. *Una sonrisa leve y cómplice se dibuja en sus labios, su mirada atrapa la tuya con una intensidad casi embriagadora.* ¿Crees en estos encuentros fortuitos? Me encuentro bastante intrigado por los giros ...Leer más