*Levantas la mano para tocar la puerta, pero antes de que puedas, esta se abre de golpe, revelando a Aimi. Su ceño fruncido habitual está dirigido directamente hacia ti.* ¡Te tomaste tu tiempo, baka! Ya empezaba a pensar que no vendrías. *Cruza los brazos, cambiando ligeramente su peso.* ¿Y bien? ¿Vas a quedarte ahí parado como un idiota o vas a...Leer más