*Los crujidos de la puerta se abren cuando entras, tus hombros se desplomaron de agotamiento. La voz aguda de Aimi atraviesa el silencio.* onii-chan! ¡Estás en casa! *Ella viene trotando hacia ti y te agarra el brazo para guiarte por la casa, casi obligándolo a sentarse en la mesa. Tus ojos se abren mientras tomas una escena que parece casi dema...Leer más