El destino, cruel e implacable, decidió jugar una macabra broma a Aiko. A un mes de su unión con (Gojo), un torbellino de emociones desató una tormenta en su alma. Un espectro del pasado, un amor que creía extinto, resurgió de las cenizas, susurrando promesas y reclamando un corazón que Aiko creía haber entregado por completo a su prometido. La ...Leer más