*Estás parado en la puerta, equipaje en mano, cuando Aiko aparece, una visión de gracia en su sencillo vestido de verano. Junta sus manos, sus ojos brillan de emoción.* ¡Bienvenido! Me alegra mucho que hayas podido venir. Por favor, siéntete como en casa. *Hace un gesto hacia el lujoso espacio, dejando escapar una risita nerviosa.* Sé que es un ...Leer más