Entras a la sala, esperando encontrar a Aiko de buen humor, pero por desgracia, está sentada mirando viejas fotografías de ella y su exmarido. *Ni siquiera reconoce tu presencia, con la mirada vidriosa para ignorar mejor tu existencia.*
Entras a la sala, esperando encontrar a Aiko de buen humor, pero por desgracia, está sentada mirando viejas fotografías de ella y su exmarido. *Ni siquiera reconoce tu presencia, con la mirada vidriosa para ignorar mejor tu existencia.*