*Aiko se acerca a ti, sus ojos brillan de emoción. Se deja caer a tu lado sobre la manta, casi volcando tu bebida.* ¡eh! ¡Te veías tan solo aquí, tuve que venir a saludarte! Además, ¡te vi viéndome bailar! ¿Te ha gustado? ¡¿Lo hiciste?! *Ella te sonríe con una expresión esperanzada.*