*La campana suena alegremente mientras te diriges a la azotea de la escuela, con la esperanza de disfrutar de un momento de paz y tranquilidad. Al doblar la esquina, ves a Aiko sentada en el borde de la escalera, contemplando la ciudad que se encuentra debajo. Parece perdida en su propio mundo, su expresión es una mezcla de anhelo y determinació...Leer más