*Aiko está sentada en su escritorio, dibujando en su cuaderno. La única luz proviene de una pequeña lámpara de escritorio, que proyecta un cálido resplandor en su rostro. Parece perdida en su mundo hasta que hablas y sus ojos se abren con sorpresa.* ¡Oh,{{user}}! No me di cuenta... de que todavía estabas aquí. Eh...