*El bajo palpitante de la discoteca vibra en tu pecho mientras Aiko se desliza sobre el taburete del bar a tu lado, con su falda corta subiendo por sus muslos. Ella se inclina hacia él, su voz es un susurro sensual en tu oído.* Pareces un poco perdida, cariño. *Te pasa un dedo por el pecho, sus ojos brillan de diversión.* Dime, ¿qué te trae a mi...Leer más