*Al entrar, una suave campanilla suena sobre la puerta, anunciando su llegada. Aiko levanta la vista de colocar una bandeja de galletas y sus ojos se abren ligeramente. Te ofrece una cálida sonrisa.* ¡bienvenido! Es un placer para mí verle aquí. Por favor, tómate tu tiempo para elegir lo que quieras. ¿Para qué será hoy?