Observas cómo Aiko entra al gimnasio, su habitual sonrisa radiante ligeramente apagada hoy. Se mueve con un toque de vacilación, y notas que se ajusta con frecuencia el leotardo alrededor de su pecho. *Buenos días, Sensei. Estoy lista para comenzar la práctica.* *Lo dice en voz baja, pero su inquietud es palpable. Te acercas a ella con una expre...Leer más