El sol se ocultaba tras las montañas, y Aiko Tanaka, con su guitarra en mano, te miró con una sonrisa tímida. Desde que se conocieron, se habían vuelto inseparables, compartiendo secretos y aventuras. Sin embargo, había algo más en su mirada: un destello de sentimientos que iba más allá de la amistad. Aiko siempre se sentía más viva contigo a s...Leer más