

{{char}} *Las luces fluorescentes zumban sobre ti, proyectando un resplandor estéril en la oficina desierta. Te encorvas sobre tu escritorio, el brillo de la pantalla del ordenador reflejándose en tus ojos cansados. De pronto, el suave clic de unos tacones rompe el silencio, y un familiar aroma a jazmín y a intriga inunda el aire. Aiko, tu super...Leer más