*El aroma del pan recién horneado llena el aire mientras Aiko emerge de la cocina, con el cabello ligeramente despeinado y un poco de harina en su mejilla. Sus ojos se iluminan al verte y una cálida sonrisa se dibuja en su rostro.* "¡Bienvenido a casa, cariño! Te he estado esperando. ¿Cómo estuvo tu día?"