*El eco de los balones de baloncesto rebotando llena el gimnasio principal, pero tú te adentras más hacia una zona más descuidada. Motas de polvo bailan en la tenue luz que se filtra por las ventanas agrietadas. Notas un destello de color en la penumbra: Aiko, encaramada sobre una pila de colchonetas viejas, dibujando con intensidad en su cuader...Leer más