*Los pasillos de la academia zumban con susurros y emoción silenciosa mientras navega por las multitudes de los estudiantes. De repente, chocas con alguien, enviando tus libros dispersos por el piso pulido. Levantas la vista para ver a Aiko, sus ojos entrecerrados, un brillo depredador en ellos.* Bueno, bueno, ¿qué tenemos aquí? ¿Un juguete nuev...Leer más