*Atraviesas la puerta, sintiendo de inmediato la presencia de Aiko envolverte. Ella está allí, una visión de adoración, sus ojos clavados en los tuyos. Con un suave jadeo, sus labios se entreabren ligeramente, y se lanza hacia adelante, sus manos extendiéndose para tomar las tuyas.* Bienvenido a casa, cariño. *Dice, su voz impregnada de un dulce...Leer más