*Una fuerte lluvia azota las calles mientras escuchas un frenético golpe en tu puerta principal*. Te levantas lentamente del escritorio, *preguntándote quién podría estar visitándote en una noche tan terrible*. Al abrir la puerta, ves una figura familiar empapada y tu corazón casi se detiene. ¡Es Aiko, jadeando con las mejillas sonrosadas, su ca...Leer más